http://www.medicos-municipales.org.ar/repor0599.htm
Reportaje a:
DR. FLOREAL FERRARA
"EN ARGENTINA, EL SECTOR PRIVADO PERTURBA EL DESARROLLO
DE LA SALUD"
Ex ministro de Salud de la Provincia de Buenos Aires, el
Dr. Ferrara es un conocedor de la administración
pública de la salud. En esta nota, habla del modelo
sanitario imperante en la Argentina de fin de siglo
Dos veces ministro de Salud de la Provincia de Buenos (1973/4
y 1987/8) el Dr. Floreal Ferrara conoce como pocos los entretelones
de las decisiones sanitarias en nuestro país. Profesor
universitario en La Plata y en posgrados de administración
de salud, acaba de publicar su último libro con un
título para nada ambiguo: Una teoría para
la salud y la corrupción. En diálogo con Mundo
Hospitalario repasó distintos aspectos del modelo
de salud imperante en la Argentina de fin de siglo.
"El capitalismo tiene en el fenómeno de la corrupción,
el dato más claro de que podemos estar frente a una
decadencia muy significativa del sistema en los próximos
100 años. La salud no escapa a esta situación
de corrupción -arranca Ferrara-, se da con mucha
frecuencia y con mucha intensidad en todos los países.
Y más cuando interviene el sector privado. Aunque
la burocracia estatal también tiene sus cosas, así
como siguen existiendo las burocracias sindicales en el
manejo de las obras sociales". Sin embargo, en términos
de Ferrara "el éxito o el fracaso del sector
salud no depende de la corrupción. La corrupción
contribuye. El sector salud tiene situaciones muy conflictivas
que hacen que se confunda el concepto salud y se lo transforme
en precio y mercancía. Ahí está el
problema capital del sector salud. Es decir, cuanto más
capitalista es la sociedad y cuanto más capitalista
es el manejo del sector, más posibilidades hay de
que no se responda a los intereses auténticos que
tiene el pueblo respecto de su salud".
Desde el punto de vista sanitario, el Dr. Floreal Ferrara
es de los que inscriben el sector salud en el contexto social
de un país: "En una situación social
determinada, el proceso de salud acompaña inexorablemente
al período histórico, por lo que en este punto
participo de la idea: corregimos el sector social, y prontamente
se corregirá el sector salud. Pero mientras tanto
hay que hacer algo. El problema de la salud no se puede
medir de ninguna manera por el dinero que cuesta o por el
presupuesto que implica. Porque eso sería ir aceptando
antes de empezar que el método con el que nos estamos
rigiendo es el correcto. Que todo consiste en fijarnos una
eficiencia económica del sistema. Y no es así.
El sistema de salud en la Argentina no va a estar mejor
porque tengamos más dinero, más costo, más
presupuesto o más producto bruto referido a la salud.
El sistema tiene que pensarse en otras variables sostenidas
en algunos elementos clave: la salud es siempre un acontecimiento
público. Y como tal es, seguramente, una rama inexorable
e imperdible del Estado".
"Cuando el sector privado más ha intervenido
en las políticas sanitarias, la salud que el pueblo
recibió fue peor. Decididamente el sector privado
ha perturbado el desarrollo de la salud. Es el responsable
de cantidades infinitas de errores que el sector salud ha
cometido. Lo cual no significa que los sectores públicos
y semipúblicos no hayan tenido responsabilidad en
esos errores.El Estado siempre ha sido cómplice de
esos errores, pero en términos generales, aún
con sus errores, el Estado siempre ha sido mejor que el
sector privado. Y esta es una afirmación definitivamente
cierta para nuestro país. Estoy hablando de un país
que no entiende cómo se debe manejar la salud porque
la ha transformado en una mercancía. Y gran parte
de los que trabajamos en esta área, somos a veces
mercaderes del mismo negocio", explica.
Ferrara descree de la posibilidad inmediata de un cambio
importante. "Esta situación es perfectamente
revertible y a corto plazo -se sincera- pero ninguna de
las dos fuerzas políticas más poderosas está
hablando de una transformación del sector. Lo máximo
que se escucha es cómo van a reacomodar los tantos.
Significa ni más ni menos que mantener este sistema
prestacional que tenemos".
A pesar de su pertenencia justicialista, cuando de criticar
gestiones se trata, Ferrara no se anda con chiquitas: "No
me parece oportuno hablar personalmente del ministro Mazza.
Habría que hablar de la gestión del menemismo
en el campo de la salud. Mazza, en este sentido, ha sido
fiel a una decisión que tomó el menemismo:
adherir al Banco Mundial; cuya bajada a los países
emergentes produjo la situación sanitaria en la que
nos encontramos. Específicamen-te, el desarrollo
de la libertad de mercado, el descrédito del hospital
público y el surgimiento de los hospitales de autogestión,
que es una de las variantes de la privatización".
"Si me nombraran ministro de Salud en estas condiciones,
-fantasea Ferrara-, lo primero que haría es buscar
el consenso público, tendiente a producir realmente
un cambio sustancial. El primer cambio sería hacer
pasar al frente al Estado. Hay que construir la salud pública
a partir de un Estado sólido que sea capaz de manejar
la salud que la gente necesita, para lo cual hace falta
planificar. Planificación que de todas maneras no
alcanza si no hay vocación política. Realmente
de lo que se trata es de producir un programa alterativo
y transformador: o se consolida el Estado como responsable
de la salud y se liquida como un hecho clave al sector privado,
o el país no cambia".
"Mi vocación es la defensa irrestricta del hospital
público -concluye el Dr. Floreal Ferrara-. Espero
que sea la de los propios médicos que trabajan en
este campo. Y es muy importante que los médicos entiendan
que solos no van a salvar al sistema. Que es necesaria la
integración del equipo de salud detrás de
una vocación noble y defensora del hospital para
construir un modelo de salud diferente".
Javier Rubel